El ambicioso plan para modernizar el sistema informático de asilo en Reino Unido parece haber dejado atrás la veterana Base de Datos de Información de Casos (CID), un sistema que llevaba en funcionamiento más de 25 años. Sin embargo, un informe reciente del Comité de Cuentas Públicas (PAC) revela que, pese a esta sustitución, el Ministerio del Interior continúa dependiendo en gran medida de hojas de cálculo y sistemas aislados para el seguimiento de los procedimientos de asilo.
Hasta diciembre de 2025, el Ministerio seguía utilizando el CID, una plataforma desactivada que data de principios de siglo, mientras intentaba migrar las operaciones a la nueva plataforma Atlas. No obstante, los hallazgos del PAC evidencian que la migración no ha solucionado un problema muy común en los sistemas informáticos gubernamentales: la falta de interoperabilidad entre diferentes sistemas.
El comité aseguró que aún no existe «una visión única y fiable de los casos a lo largo del sistema de asilo». Aunque el Ministerio afirmó a los parlamentarios que la transición a Atlas para la gestión de casos de asilo está completa, los funcionarios reconocieron que el proceso fue complejo, involucrando la migración de datos heredados, mejoras funcionales y la formación del personal.
Además, se informó que algunos empleados del Ministerio continúan utilizando hojas de cálculo propias junto con los sistemas oficiales, lo que puede ocasionar múltiples versiones de una misma información y perpetuar problemas de calidad de datos. Una de las mayores lagunas se encuentra en la comunicación entre el Ministerio del Interior y el Servicio de Tribunales y Audiencias (HM Courts & Tribunals Service), cuyas plataformas de gestión de casos todavía no están integradas, impidiendo un seguimiento completo de cada caso individual.
Este informe coincide con estudios previos de la Oficina Nacional de Auditoría, que también concluyeron que no existe un registro único fiable por solicitante de asilo. Datos clave como apelaciones repetidas o casos de personas desaparecidas son incompletos o inconsistentes, y los parlamentarios indicaron que las autoridades no pueden proporcionar ciertas cifras con la debida seguridad.
El PAC concluye que los departamentos aún carecen de datos integrados y medidas de rendimiento consensuadas que permitan gestionar eficazmente el sistema de asilo y comprender los movimientos dentro del mismo. Sin estas herramientas robustas, resulta imposible evaluar con precisión si las medidas para aliviar cuellos de botella son efectivas o si solo desplazan los problemas a otras áreas.
Finalmente, el informe advierte de que sin un sistema estadístico fiable ni transparencia, el Parlamento no puede garantizar al ciudadano que el sistema esté mejorando o que los fondos públicos estén siendo bien invertidos. “Mientras estas carencias persistan, los líderes superiores no podrán identificar dónde se acumulan las presiones ni evaluar si las intervenciones funcionarán según lo previsto”, señala el informe.
Así, aunque la antigua base de datos haya sido retirada, persisten serias dudas sobre si los problemas estructurales en la gestión de datos del sistema de asilo británico están realmente resueltos.

