Antes de que un hacker siquiera toque un teclado, su perspectiva moral personal puede predecir si utilizará sus habilidades de manera ética o no, según una investigación dirigida por la Escuela de Gestión de la Universidad de Buffalo. El estudio, publicado en la revista Technology in Society, muestra que los estudiantes interesados en trabajos legítimos y autorizados de ciberseguridad también muestran atracción hacia el uso ilegal de estas capacidades. Los autores alertan de que este patrón podría ir minando silenciosamente las barreras éticas dentro del sector profesional.

