Mientras que InfiniBand de Nvidia domina el mercado de redes para supercomputadoras, una nueva alternativa ha emergido con fuerza en el ámbito del Departamento de Energía (DoE) de Estados Unidos. Esta semana, en el Lawrence Livermore National Laboratory, se ha puesto en marcha Lynx, un clúster compuesto por 952 nodos Dell PowerEdge equipados con procesadores Intel Xeon Scalable de cuarta generación, conocidos como Sapphire Rapids.
Lo más destacado de Lynx no es su capacidad computacional, sino su sistema de interconexión: en lugar de utilizar las tradicionales tecnologías Slingshot 11 de HPE Cray o InfiniBand de Nvidia, Lynx emplea Omni-Path, desarrollada por Cornelis Network, una empresa surgida a partir de una división de Intel.
Matt Leininger, estratega principal en HPC del Lawrence Livermore, destacó que la colaboración entre la NNSA y Cornelis refleja un firme compromiso público-privado para avanzar en la computación de alto rendimiento, facilitando capacidades clave de modelado y simulación para la seguridad nuclear estadounidense.
Omni-Path no es una tecnología nueva, ya que Intel la desarrolló en 2015 y fue adoptada inicialmente por varios laboratorios del DoE, pero fue descontinuada en 2019 y trasladada a Cornelis en 2020. En 2025, Cornelis relanzó la tecnología con su familia CN5000, ofreciendo velocidades de 400 Gbps y escalabilidad lineal, lo que recuperó el interés del DoE.
Actualmente, la mayoría de los sistemas Cray del DoE funcionan a 200 Gbps. Aunque InfiniBand puede alcanzar velocidades superiores, su elevado uso en clusters de inteligencia artificial limita su disponibilidad.
Lisa Spelman, CEO de Cornelis, resaltó que Lynx ha demostrado una eficiencia de escalado en red del 91%, un rendimiento excepcional para un clúster de dicho tamaño. De hecho, espera que Lynx supere en rendimiento a otros clústeres de tamaño similar con procesadores más modernos, gracias a la eficiencia de su interconexión.
Además, Omni-Path no será exclusivo de Lynx, ya que Cornelis trabaja en otros proyectos, algunos de los cuales incorporarán aceleradores no convencionales. La compañía también prepara el lanzamiento de su próxima generación CN6000 con velocidades de hasta 800 Gbps compatibles con PCIe Gen 6.0, prevista para la segunda mitad de 2026.
Este avance permitirá a Omni-Path ampliar su compatibilidad y ofrecer una solución más competitiva y eficiente, desafiando la hegemonía de InfiniBand y posicionándose como una tecnología clave en la infraestructura de supercomputación.

