Con la llegada de la rebaja temporal del IVA del 20% al 5% en menús infantiles, prevista entre el 25 de junio y el 1 de septiembre, la hostelería británica está ideando formas cada vez más ingeniosas para sacar partido a esta medida. La iniciativa, anunciada por Rachel Reeves como parte del «Great British summer savings scheme» para apoyar a locales y familias, ha recibido críticas internas y adapta sus propios límites.
Mientras algunas voces del sector califican la reducción como insuficiente frente a los multimillonarios costes adicionales que han enfrentado desde el cambio de gobierno en 2024, un restaurante de Kensington ha sorprendido con un menú infantil que incluye platos sofisticados como ensalada de caracoles borgoña, tostadas con mantequilla de anchoas y pastel de carne de vacuno con ostras, todo por 25 libras y acompañado de una cerveza sin alcohol. Este llamativo «menú infantil» ha sido bautizado con un postre llamado «The Tax Break Tart», diseñado para aprovechar completamente la rebaja del IVA.
Esta original propuesta ha generado debates sobre la necesidad de extender el apoyo fiscal a la hostelería más allá de esta medida temporal. Además, no existe obligación de verificar que los clientes que pidan el menú reducido sean realmente menores de 18 años, lo que abre la puerta a posibles usos oportunistas.
Los responsables de la industria han dejado claro que la medida representa un gesto simbólico y reclaman un recorte permanente del IVA para el sector. En línea con esto, en la conferencia UKHospitality se apoyó una campaña para reducir el impuesto del 20% al 10%, iniciativa que ha acumulado más de 200.000 firmas y cuenta con el apoyo de reconocidos chefs y políticos.
En comparación, el IVA medio para hostelería en Europa es del 12,8%, con países como Francia, España e Italia aplicando un 10%, y Alemania un 7%, poniendo a la industria británica en desventaja.
La recepción a la propuesta del Gobierno ha sido tibia, con empresarios y expertos calificándola de insuficiente frente a aumentos de costes como la subida de salarios, mayor cotización a la seguridad social y la presión de las tarifas públicas, factores que ya están provocando cierres diarios de locales.
Propietarios lamentan que el esfuerzo fiscal no refleje la realidad de la situación, señalando que estas medidas han hecho difícil mantener el empleo y la sostenibilidad económica de sus negocios. Un portavoz gubernamental, por su parte, defendió el esquema de verano y otras iniciativas que, según asegura, buscan fomentar el crecimiento económico y apoyar a familias y empresas frente al aumento del coste de vida.

