El cerebro humano mantiene un aprendizaje equilibrado al recordar aquello que considera relevante y olvidar lo que no. Un equipo de científicos en Corea ha logrado replicar esta función en un dispositivo semiconductor, empleando la tonalidad de la luz para incrementar (recordar) o disminuir (olvidar) la memoria de una sinapsis artificial. Lo sorprendente es que el elemento crucial para este avance es un defecto en el material, un aspecto que los ingenieros generalmente intentan eliminar durante la fabricación.
Este enfoque innovador abre nuevas vías en el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial que imitan con mayor fidelidad el funcionamiento del cerebro humano. Los resultados de esta investigación han sido publicados en la revista Nature Communications, destacando una prometedora dirección para el diseño de memorias y dispositivos neuromórficos que aprendan y se adapten con eficiencia y precisión.

