La plataforma de reventa de entradas StubHub ha sido multada con cerca de 900.000 libras y obligada a reembolsar a más de 50.000 clientes después de que la Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) determinara que no mostraba el precio total de las entradas hasta el momento del pago final.
La CMA concluyó que StubHub UK infringió la ley de consumo al aplicar la práctica conocida como “precios por goteo”, donde un precio inicial tentador se incrementa con cargos obligatorios, como tarifas de servicio y entrega, que solo aparecen en etapas avanzadas de la compra. Entre el 6 de abril y el 7 de diciembre de 2025, los usuarios vieron un precio atractivo inicialmente, pero al avanzar en el proceso, debían abonar un importe superior debido a estos costes adicionales.
Más de 50.000 compradores recibirán reembolsos que suman más de 590.000 libras, con una media de aproximadamente 10 libras por transacción. La CMA ha indicado que StubHub contactará directamente con los afectados, por lo que no es necesario que los consumidores reclamen por iniciativa propia.
Emma Cochrane, directora ejecutiva de protección al consumidor de la CMA, afirmó: “Aplicar cargos ocultos a los clientes es ilegal. No es justo atraer a los usuarios con un precio atractivo para luego cobrarles más en el último momento debido a costes adicionales inevitables”.
StubHub reconoció su incumplimiento y acordó resolver el caso de forma anticipada, lo que le permitió obtener una reducción del 40% en la sanción económica. Es importante señalar que stubhub.co.uk está gestionada por Ticketbis S.L. y no tiene relación con StubHub Holdings Inc., la empresa estadounidense que cotiza en bolsa.
Esta multa refleja la firme intención de la CMA de aplicar la Ley de Mercados Digitales, Competencia y Consumidores de 2024, que desde abril de 2025 le permite imponer sanciones de forma directa sin necesidad de procesos judiciales prolongados, acelerando así las acciones contra las prácticas abusivas.
La sanción a StubHub llega poco después de una multa mucho mayor impuesta a la compañía automovilística AA, que fue multada con 4,2 millones de libras y tuvo que reembolsar a más de 80.000 conductores por un cargo oculto en la reserva de cursos de conducción. Se estima que los consumidores británicos pierden alrededor de 2.200 millones de libras anuales por este tipo de cargos ocultos, y la CMA ya ha iniciado investigaciones contra otras ocho empresas por prácticas similares.
Las normas son claras: cualquier coste obligatorio, ya sea por reserva, servicio o entrega, debe estar incluido en el precio inicial mostrado al usuario y no añadirse de forma sorpresa al final. Para un sector como el del ocio y entretenimiento, donde estos cargos son habituales, la CMA ha lanzado una campaña contundente para garantizar la transparencia en los precios.
Los problemas de StubHub no se limitan a Reino Unido. En Estados Unidos, la empresa acordó reembolsar 10 millones de dólares tras una denuncia de la Comisión Federal de Comercio (FTC) por no informar adecuadamente sobre cargos obligatorios en la venta de entradas. Para una compañía que salió a bolsa en 2025, estas sanciones reflejan la creciente prioridad regulatoria sobre la transparencia en los precios a nivel global.
Para emprendedores y equipos financieros, la enseñanza es clara: la era de anunciar un precio bajo para luego sumar cargos ocultos está llegando a su fin. Ahora, apostar por una política de precios clara y honesta no solo es una buena práctica, sino una exigencia legal que protege tanto a consumidores como a empresas.

