El término «píxel», abreviatura de «elemento de imagen», apareció por primera vez en 1927 en la revista tecnológica estadounidense Wireless World. Desde entonces, los píxeles han estado presentes en todos lados: en pantallas de ordenadores y televisores generan imágenes coloridas, mientras que en las cámaras capturan fotografías. Sin embargo, hasta ahora, estos diminutos elementos sólo realizaban una de dos funciones: controlar la luz, como los píxeles de las pantallas, o analizarla, como ocurre en los sensores de las cámaras.
Los científicos han desarrollado un nuevo tipo de píxel que puede hacer ambas cosas simultáneamente. Esta innovación promete revolucionar el diseño de dispositivos, permitiendo que un solo componente funcione tanto como cámara y pantalla, lo que abre la puerta a tecnologías híbridas con aplicaciones en múltiples campos, desde la fotografía hasta la realidad aumentada y la comunicación visual.

