La Organización de Seguridad e Inteligencia de Australia (ASIO) ha puesto en marcha equipos especializados para hacer frente a ataques cibernéticos orquestados por actores estatales contra infraestructuras críticas, según declaró su director general, Mike Burgess, en la presentación del informe anual de amenazas.
Burgess explicó que ASIO identificó a piratas informáticos patrocinados por un estado que habían comprometido la red de un proveedor australiano de infraestructura esencial. «No desplegaban ‘dinamita digital’, sino que exploraban la red y mantenían el acceso para inutilizarla cuando lo decidiesen», detalló.
Además, el grupo logró obtener credenciales —usuarios y contraseñas— de empleados, incluidos los profesionales de TI encargados de la seguridad del sistema. «ASIO localizó, siguió y atribuyó el ataque, y colaboró con la empresa afectada y socios de seguridad para mitigar la amenaza, un trabajo que continúa en curso», afirmó Burgess, quien destacó la magnitud sin precedentes de estas operaciones, lideradas principalmente por un país específico.
El director también señaló que Australia no es un caso aislado, ya que prácticamente ningún país de la región se ha librado de estos ciberataques.
En cuanto al espionaje, Burgess reveló una operación en la que un agente extranjero intentó obtener información sobre el pacto AUKUS, que incluye colaboración en defensa y tecnología entre Australia, EE.UU. y Reino Unido. Un funcionario australiano fue contactado online por un supuesto consultor que resultó ser un espía, y tras sospechar, denunció la situación a ASIO.
La agencia detectó valiosas debilidades del servicio extranjero y consiguió recuperar el dinero que el espía había entregado al australiano. Posteriormente, ASIO realizó una llamada simulando ser ese funcionario, sorprendiendo al espía que colgó tras una advertencia firme sobre la vigilancia y las leyes de espionaje australianas.
Burgess también alertó sobre la creciente radicalización a través de espacios digitales, rápida y especialmente entre menores, y el aumento de ataques de baja capacidad sin apenas aviso. Destacó que organizaciones como Estado Islámico y Al Qaeda continúan expandiendo su influencia gracias a lugares geográficos y virtuales permisivos.
Desde el ataque terrorista en la playa de Bondi en diciembre de 2025, ASIO ha neutralizado 14 casos significativos relacionados con el terrorismo y un total de 31 tramas mayores desde 2014. La agencia está adoptando nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial, para afrontar estos retos.
Además, Burgess hizo un llamamiento a los australianos para unirse a ASIO, incluso como hackers ofensivos, resaltando que todos los miembros del organismo contribuyen decisivamente a su misión de seguridad nacional.

