Investigadores del Instituto de Tecnología Química de Corea (KRICT) han conseguido superar un gran obstáculo en la durabilidad de las celdas de electrólisis de óxido sólido (SOEC), una tecnología prometedora para la conversión electroquímica del dióxido de carbono (CO₂) en materias primas químicas de alto valor añadido.
Dirigidos por los doctores Min-Chul Kim, Ji Hoon Park y Jin Hee Lee, el equipo desarrolló una novedosa técnica de ingeniería en la interfaz del electrolito de las SOEC basadas en níquel. Este avance mejora significativamente la estabilidad y eficiencia de estos dispositivos, que hasta ahora enfrentaban limitaciones que afectaban su vida útil y rendimiento.
La innovación permite potenciar la conversión del CO₂, abriendo nuevas vías para su aplicación sostenible en la industria química y ayudando a mitigar el impacto medioambiental del gas de efecto invernadero.

