A menos de un mes de la celebración del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, Canadá ha decidido también marcar distancia con la hegemonía tecnológica estadounidense, especialmente en el campo de la inteligencia artificial (IA). El pasado jueves, el gobierno canadiense presentó su nueva estrategia nacional “IA para todos”, que contempla destinar 1.000 millones de dólares canadienses (unos 719 millones de dólares estadounidenses) para promover la adopción de IA y apoyar al sector tecnológico local.
La iniciativa divide esta inversión en dos partes iguales: 500 millones CAD para un programa de financiación que ayudará a pequeñas y medianas empresas a incorporar herramientas de IA, y otros 500 millones para ampliar el respaldo a empresas canadienses de IA a través de la Iniciativa Regional de Inteligencia Artificial.
El primer ministro Mark Carney subrayó que el objetivo principal es que los canadienses puedan desarrollar y utilizar la IA según sus propias condiciones y valores. “La IA ya está aquí. La pregunta es si mejorará la vida de todos los canadienses o solo beneficiará a unos pocos”, afirmó Carney. “La IA puede hacer más competitivas a las pequeñas empresas, siempre que esté regida por valores canadienses y con el propósito claro de mejorar la vida de todos”.
Esta apuesta refleja una clara intención de reducir la influencia de gigantes tecnológicos estadounidenses como OpenAI o Anthropic, especialmente considerando las tensiones políticas recientes en torno al control y uso de estas tecnologías.
Un pilar fundamental de esta estrategia es la construcción de una base tecnológica soberana que abarca infraestructura como computación, nube, conectividad, datos y talento nacional. Así, instituciones públicas, empresas y centros de investigación podrán desarrollar y aplicar la IA en condiciones canadienses.
Para ello, Canadá fortalecerá alianzas internacionales con socios de confianza bajo la Alianza de Tecnología Soberana, establecida en febrero junto a Alemania. Hasta la fecha, el país ha firmado acuerdos en materia de IA y tecnología con Alemania, Australia, la Unión Europea, Finlandia, India, Noruega, Qatar, Arabia Saudí, España, Suecia, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido, en un movimiento que busca reducir la dependencia de la tecnología estadounidense y sus riesgos asociados.
Esta estrategia se enmarca en una ambición de generar un crecimiento económico de 200.000 millones de dólares canadienses en cinco años, crear numerosos empleos relacionados con la IA y fortalecer la confianza en las soluciones tecnológicas propias.
No obstante, este camino no está exento de desafíos, especialmente dada la dominancia estadounidense en la fabricación de chips y componentes hardware esenciales para la IA. A pesar de ello, Canadá y sus socios de la alianza tecnológica buscan fomentar la autonomía en un sector clave para el futuro.
Desde Ottawa no se recibieron declaraciones adicionales a la hora de publicar esta información.

