Junto a mis socios de Inception Stratos, Daryl Woodhouse y Nico Lawrence, nos encontramos reflexionando sobre una cuestión aparentemente sencilla pero fundamental: ¿a qué negocio nos dedicamos realmente? Durante años, nuestra empresa se centró en ofrecer conferencias magistrales, talleres, evaluaciones, consultoría y programas de certificación. Sin embargo, esta perspectiva parecía limitada y nos llevó a cuestionarnos el verdadero propósito y futuro de nuestra actividad.
Inspirados por la filosofía y metodología de LEGO, tanto en su capacidad para construir conexiones como para innovar a partir de piezas pequeñas y flexibles, replanteamos nuestro enfoque. Descubrimos que, como en LEGO, nuestro negocio debía centrarse en la co-creación con clientes y la adaptabilidad ante nuevos retos, en lugar de ofrecer servicios estáticos.
Esta revelación nos impulsó a transformar nuestra estrategia, pasando de una oferta tradicional a un modelo que fomenta la colaboración, la experimentación y la creación conjunta de valor. Esta experiencia nos mostró que, a veces, la mejor forma de prever el futuro es cambiar radicalmente la forma en que entendemos nuestro presente empresarial.

