La Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido (CMA) ha recibido una amplia variedad de testimonios sobre el ecosistema de software empresarial de Microsoft, desde críticas generalistas hasta quejas muy específicas. El organismo regulador examina si el empaquetado de productos, la integración de herramientas de inteligencia artificial propias como CoPilot, y sus políticas de licenciamiento limitan la libertad de elección de los clientes británicos.
Al solicitar aportaciones a usuarios y rivales, la CMA ha publicado ahora sus comentarios. Google define a Microsoft como un «guardian de facto» que utiliza su posición dominante para redirigir a los usuarios hacia sus propios servicios en la nube e inteligencia artificial. Por su parte, el Consejo Parroquial de Killinghall denuncia un coste anual no previsto de 1.100 libras derivado de la necesidad de adquirir más servicios de Microsoft para utilizar Teams de forma eficaz, y expresa preocupación por el rechazo de Microsoft a integrarse plenamente con productos de terceros, lo que genera gastos adicionales.
La Browser Choice Alliance afirma que Microsoft aprovecha su dominio en Windows y M365 para obstaculizar la elección de navegadores. Mozilla critica que Windows 11 establece Microsoft Edge como navegador predeterminado, especialmente durante las actualizaciones. Collabora pide que la CMA incluya en la investigación tanto las APIs como los estándares de formatos de documentos como Office Open XML (OOXML), ya que el manejo propietario y complejo de estos formatos por parte de Microsoft dificulta la interoperabilidad de suites alternativas.
Otros participantes como el servicio de mensajería Element, el navegador Vivaldi, y entidades como Open Web Advocacy y Open Cloud Coalition —antes etiquetada por Microsoft como un grupo de presión de Google— también han expresado sus puntos de vista.
Microsoft, en su defensa, sostiene que enfrenta una competencia considerable en todas sus áreas digitales. En software de productividad compite con Google Workspace y LibreOffice; Windows con macOS y Linux, que además domina en servidores; SQL Server con PostgreSQL y MySQL; y Okta con sus servicios de gestión de identidad. Además, recalca su compromiso creciente con la apertura y la interoperabilidad, y remarca que la inteligencia artificial intensifica la competencia en el sector.
La investigación de la CMA podría concluir con la designación de Microsoft como Operador Estratégico del Mercado (SMS, por sus siglas en inglés), lo que facultaría al regulador para imponer medidas destinadas a fomentar la competencia. La revisión, iniciada en mayo, analiza aspectos clave como la provisión de software empresarial, el empaquetado de productos, las configuraciones predeterminadas y la interoperabilidad.
En cuanto a las licencias, una posible sanción SMS permitiría a la CMA intervenir sobre preocupaciones surgidas en investigaciones previas del mercado en la nube, especialmente sobre prácticas de licenciamiento que podrían restringir la competencia en este ámbito.
El proceso continuará durante los próximos meses, con una propuesta de decisión que saldrá a consulta en octubre, y la resolución final junto con cualquier notificación SMS prevista para febrero de 2027.

