El Ejército de EE.UU. incorpora el sistema Vampire para reforzar su defensa contra drones

Por
3 min de lectura

El Ejército de Estados Unidos ha encargado a la empresa de defensa L3Harris el sistema Vampire, diseñado para contrarrestar la amenaza creciente que representan los drones enemigos. Con una inversión que podría alcanzar los 106 millones de dólares, este equipo formará parte integral de la estrategia multifacética de defensa contra vehículos aéreos autónomos y operados remotamente.

Vampire es una plataforma completamente autónoma que combina un mástil telescópico con un sistema estabilizado de puntería electroóptico e infrarrojo (EO/IR). Puede instalarse sobre vehículos, como camiones, y dispone de un lanzador adaptable a diversas municiones, denominadas por el Ejército «efectores», que incluyen proyectiles o misiles.

Uno de los armamentos predilectos para Vampire es el Sistema de Armas de Precisión Avanzada (APKWS), que utiliza cohetes Hydra 70 de 70 mm con tecnología de guiado por láser. Este sistema se ha convertido en una opción económica y eficaz para derribar drones, y también está equipado en cazas Typhoon británicos desplegados en Oriente Medio.

Además, Vampire cuenta con un diseño modular que permite incorporar rápidamente sensores adicionales, sistemas de gestión de radio y diferentes tipos de armamento, adaptándose a distintas necesidades tácticas. El sistema puede interceptar objetivos aéreos a una distancia de hasta seis kilómetros y su designador láser puede marcar objetivos y coordinar ataques con otras plataformas, facilitando una respuesta distribuida y dinámica.

Tom Kirkland, presidente para Sistemas de Puntería y Sensores de L3Harris, señaló que han colaborado estrechamente con el Ejército para desarrollar un sistema contra sistemas aéreos no tripulados (UxS) que sea rápido de montar, desplegar y operar. Según Kirkland, Vampire ofrece una solución económica para rastrear y neutralizar amenazas de drones, permitiendo así proteger de manera sostenible al personal e infraestructura militar.

El desarrollo de Vampire comenzó al inicio del conflicto en Ucrania como una respuesta de bajo coste para enfrentar las amenazas rusas con drones. Desde entonces, la producción se ha intensificado en una nueva línea situada en Huntsville, Alabama, ante la creciente demanda tanto en Estados Unidos como entre sus aliados.

Desde 2023, Vampire acumula más de 350.000 horas operativas en apoyo a operaciones europeas de combate, consolidándose como una herramienta clave en la defensa aérea contemporánea frente a vehículos aéreos no tripulados.

Compartir este artículo
No hay comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *