Las empresas agentivas están redefiniendo la manera en la que las organizaciones estructuran el trabajo, gestionan el conocimiento y toman decisiones a nivel colectivo. Anaïs Ghelfi, vicepresidenta de Plataforma y Sistemas Agentes en Malt, encabeza la transición de Malt hacia un modelo completamente agentivo mediante la creación de infraestructuras escalables que codifican el conocimiento y lo hacen accesible a todos los empleados y agentes.
Ghelfi enfatiza que en una empresa agentiva, cada trabajador se convierte en constructor y el saber que antes permanecía limitado a ciertos equipos se transforma en un recurso para toda la organización. Esto elimina silos, acelera la innovación y desplaza las tareas repetitivas hacia agentes de inteligencia artificial que operan autónomamente, liberando tiempo para que las personas se centren en la estrategia, el juicio experto y el desarrollo del negocio.
En su día a día, Anaïs combina la experimentación tecnológica con la colaboración interdepartamental, pues este cambio no es solo tecnológico, sino una transformación cultural y organizativa. Su experiencia previa en Pernod Ricard le enseñó que las mejores herramientas pierden valor si no se adoptan y aportan utilidad real a sus usuarios, por lo que la clave siempre está en el impacto humano y la iteración constante.
Los retos más significativos giran en torno a identificar, estructurar y mantener el conocimiento tácito dentro de la organización. Malt apuesta por agentes de IA que, a través de entrevistas automatizadas, captan ese conocimiento disperso y lo convierten en contenido accesible y actualizado, asignando responsables por equipo que velen por su vigencia. Esta práctica revela una nueva función laboral, la del «constructor de IA», que se integrará en todas las áreas.
El cambio de mentalidad para los líderes consiste en descentralizar la capacidad de innovación en IA, extendiéndola a toda la organización, y abandonar esquemas rígidos de planificación en favor de una cultura experimental abierta a la incertidumbre. La visión a futuro plantea que la experiencia humana, la toma de decisiones estratégicas y el protagonismo en la definición de la narrativa corporativa seguirán siendo intransferibles, mientras que la codificación del know-how será la base para escalar a través de sistemas inteligentes en todos los niveles.
Así, la empresa agentiva no solo mejora la colaboración y la eficiencia, sino que también democratiza la construcción de soluciones y acelera la generación de valor compartido, creando una ventaja competitiva difícil de replicar basada en la organización del conocimiento y la amplificación del talento individual.

