Las empresas europeas enfrentan un entorno marcado por la presión económica, la incertidumbre geopolítica y la rápida evolución tecnológica. Para afrontar estos retos, muchas organizaciones están optando por alianzas estratégicas, fusiones y adquisiciones, así como la expansión internacional, con el objetivo de aumentar su resiliencia y consolidar su crecimiento a largo plazo. En una entrevista, Javier Alfaro, experto en operaciones de mercado cruzado en Marktlink, destaca cómo la experiencia global, la capacidad de adaptación del liderazgo y la consolidación estratégica están transformando el panorama empresarial en Europa.
Según Alfaro, la resiliencia empresarial se construye a través del contacto con distintos mercados y culturas, donde la flexibilidad y la capacidad para manejar la incertidumbre son esenciales. Su experiencia en Estados Unidos mostró la importancia de la ambición y la escalabilidad, mientras que en China aprendió sobre adaptación constante y exigencia competitiva. Esta perspectiva internacional resalta que no existe una fórmula única para el éxito, sino la combinación de disciplina y adaptabilidad con un rumbo claro.
Además, la colaboración con fundadores de empresas familiares europeas ha reforzado su visión de que la consistencia y la toma de decisiones racionales ante la presión son claves para superar crisis y cambios en el mercado.
En cuanto al liderazgo, Alfaro subraya la importancia de entender que las relaciones empresariales exitosas se basan tanto en la confianza y la cultura como en argumentos financieros. Destaca la combinación de la transparencia y responsabilidad típica del norte de Europa con la flexibilidad y construcción de relaciones del sur. Asimismo, subraya que los líderes efectivos fomentan equipos donde cada miembro se siente valorado y capaz de aportar.
El auge de fusiones y adquisiciones responde a la fragmentación del mercado europeo, especialmente en PYMEs, que representan el 99% del tejido empresarial. Esta realidad impulsa la necesidad estructural de consolidarse para hacer frente a los crecientes costes operativos, la complejidad regulatoria, la escasez de talento y la competencia internacional. El avance de la inteligencia artificial también acelera esta tendencia, ya que desarrollar capacidades propias puede resultar demasiado lento.
La pandemia y las tensiones geopolíticas recientes han evidenciado la fragilidad de las cadenas de suministro y la importancia de diversificar y fortalecer las operaciones. A su vez, la transición generacional en empresas lideradas por sus fundadores está incentivando la búsqueda de socios estratégicos o la entrada en plataformas más grandes para asegurar la continuidad y expansión internacional.
Al integrar empresas, Alfaro recomienda centrarse en sumar fortalezas culturales y operativas, evitando imponer un único modelo. La clave está en la transparencia, comunicación constante y confianza, fomentando el aprendizaje mutuo y una visión común que potencie la resiliencia y la adaptabilidad.
En cuanto a la expansión, señala que el crecimiento internacional ya no se basa solo en abrir operaciones propias, sino en alianzas con equipos locales consolidados y prestigio previo. España y el sur de Europa están ganando protagonismo como plataformas estratégicas para este tipo de movimientos.
Para el liderazgo en este contexto cambiante, se valoran la claridad, la humildad, la capacidad de cuestionar supuestos y asumir la complejidad y ambigüedad. Mantener la calma y la coherencia emocional en tiempos de incertidumbre genera confianza y fortalece a los equipos.
Finalmente, Alfaro prevé que la clave para el futuro del crecimiento empresarial europeo será la rapidez de adaptación, la flexibilidad estratégica y el aprovechamiento de la diversidad local combinada con alcance internacional. Las empresas que mejor aprendan y evolucionen superarán a las más grandes o estáticas.
Perfil ejecutivo: Javier Alfaro, antes de incorporarse a Marktlink, fue Director de M&A en EY-Parthenon y Director de Desarrollo Corporativo en EY Madrid, asesorando en transacciones estratégicas por más de 1.000 millones de euros. Ha cursado estudios ejecutivos en MIT Sloan, IESE y CEIBS.

