La industria de residencias para personas mayores en Estados Unidos se enfrenta a un desafío sin precedentes debido al rápido envejecimiento demográfico conocido como la «Tsunami Plateada». Para 2030, todos los baby boomers habrán alcanzado la edad de jubilación avanzada, y actualmente ya existen más de 58 millones de estadounidenses mayores de 65 años.
John Sotter, experto en seguridad de suelos, advierte que muchas instalaciones de atención asistida no están suficientemente preparadas para prevenir las caídas, una de las causas principales de lesiones graves en mayores. Esta incapacidad para asegurar superficies antideslizantes y eliminar peligros representa una verdadera «bomba de relojería» para la salud de esta creciente población vulnerable.
Ante este panorama, Sotter insta a potenciar las medidas preventivas y mejorar la infraestructura en residencias y domicilios para reducir accidentes, promoviendo así una mayor calidad de vida para los mayores y aliviando la carga que supone para el sistema sanitario.

