Getty Images, una de las mayores agencias fotográficas del mundo, ha alcanzado un notable acuerdo de licencia con OpenAI para que su biblioteca de imágenes se utilice dentro de la interfaz de búsqueda de ChatGPT. Este convenio, que dura varios años, busca enriquecer la experiencia visual del chatbot sin permitir que OpenAI use las imágenes para entrenar su propio generador, Dall-E. Ambas compañías han mantenido en secreto los términos económicos del acuerdo.
La reacción del mercado no se hizo esperar: las acciones de Getty experimentaron un salto de hasta un 108%, cerrando a 1,26 dólares en la bolsa de Nueva York, una recuperación esperanzadora tras un año complicado que ha visto su valor caer más del 50% debido al temor de que las herramientas de generación de imágenes por IA acaben con la demanda tradicional de bibliotecas fotográficas.
Craig Peters, CEO de Getty Images, explicó que este acuerdo refleja la confianza en el contenido visual con licencia como un elemento que aporta más utilidad y fiabilidad a las búsquedas potenciadas por IA. Además, subrayó que esta colaboración busca ofrecer experiencias visuales más ricas a los usuarios de ChatGPT, diferencia que marcó en contraste con el uso indiscriminado de imágenes que ha caracterizado gran parte del auge de la inteligencia artificial en la última década.
La enorme biblioteca de Getty, con aproximadamente 609 millones de imágenes, sigue siendo una fortaleza clave. Sin embargo, frente a la incertidumbre del mercado, la compañía también está ultimando una fusión de 3.700 millones de dólares con Shutterstock, su rival histórico, buscando capitalizar la escala y avanzar en la creación de sus propios modelos de generación de imágenes.
Este giro estratégico se produce después de que Getty perdiera el año pasado un litigio destacado contra Stability AI, desarrollador británico de Stable Diffusion, a quien acusó de usar más de 12 millones de imágenes de su archivo sin permiso. La corte determinó que el modelo de Stability no almacenaba ni copiaba imágenes protegidas, lo que dejó a Getty sin base para reclamar bajo la ley de derechos de autor actual.
Tras comprobar las limitaciones del enfrentamiento judicial, Getty opta ahora por una vía colaborativa y comercial. Esta tendencia se refleja más allá de la fotografía; sectores como la música y la edición también están favoreciendo acuerdos de licencia para incorporar contenidos en plataformas y herramientas impulsadas por IA.
OpenAI, por su parte, ha cerrado acuerdos similares con otras entidades como Perplexity AI y grandes grupos editoriales como News Corp, The Guardian o Financial Times. La compañía también experimenta con nuevas vías comerciales, incluyendo publicidad dentro de ChatGPT y preparativos para su salida a bolsa.
En definitiva, Getty ha decidido apostar para obtener ingresos participando en la transformación digital y no resistiéndose a ella legalmente, una estrategia que, por el momento, ha convencido al mercado.

