Más de 60 organizaciones de defensa de los derechos humanos han instado al gobierno del Reino Unido a cancelar sus planes de utilizar un sistema de inteligencia artificial para estimar la edad facial de menores solicitantes de asilo. En una carta abierta dirigida al ministro de Seguridad Fronteriza y Asilo, Alex Norris, 62 entidades —entre ellas Amnesty International, Human Rights Watch, Liberty, Electronic Frontier Foundation, Foxglove y Open Rights Group— solicitan suspender la implementación de esta tecnología, prevista para 2027.
El Ministerio del Interior británico había anunciado su intención de emplear la IA para ayudar a los agentes de inmigración a determinar si una persona que afirma ser menor de edad lo es efectivamente, con el propósito de apoyar las decisiones sobre el derecho al asilo. Sin embargo, las organizaciones firmantes denuncian que la herramienta presenta sesgos estructurales que la hacen especialmente discriminatoria contra mujeres y personas de color, quienes conforman la mayoría de los solicitantes menores.
La propia guía del Ministerio reconoce que el rendimiento del sistema varía según la etnia y el tono de piel, lo que genera dudas sobre su fiabilidad para evaluar a niños y adolescentes solicitantes de asilo, un colectivo principalmente racializado. Además, destacan que los sistemas de estimación de edad son particularmente imprecisos en el rango crítico de 16 a 18 años, con un margen de error de aproximadamente dos años y medio, un dato revelador proporcionado por el propio gobierno.
Otro factor que podría afectar la exactitud del sistema es el impacto de la experiencia traumática, violencia, malnutrición, deshidratación, privación de sueño y largos desplazamientos que sufren muchos de estos menores, factores que pueden hacer que aparenten ser mayores de lo que realmente son. Por ello, los colectivos expresan que no existen pruebas sólidas para afirmar que este sistema mejorará la precisión en las decisiones migratorias.
Además, exigen transparencia sobre los datos e imágenes empleados para entrenar y probar la tecnología, ya que no está claro cómo se habría obtenido un consentimiento legal para incluir a niños solicitantes de asilo en esos conjuntos de datos. Hasta la fecha, el Ministerio no ha publicado resultados detallados, metodologías ni evaluaciones de impacto que permitan una revisión independiente.
Las organizaciones otorgan un plazo de 21 días al Ministerio para responder a una serie de preguntas en materia de pruebas, datos de entrenamiento, salvaguardias, mecanismos de apelación y la forma en que las estimaciones de edad facial influirán en las decisiones de asilo. Esta controversia también pone en relieve el debate más amplio sobre las evaluaciones de edad, donde la preocupación principal de los activistas es que menores vulnerables puedan ser erróneamente tratados como adultos.
Mientras tanto, el sistema de inteligencia artificial para estimar edades sigue sin demostrar públicamente su eficacia y fiabilidad, en un asunto que sigue generando gran polémica.

