NASA apuesta por un orbiter comercial para Marte pese a la inexperiencia del lanzador

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La empresa aeroespacial Relativity Space, que todavía no ha conseguido colocar un cohete en órbita terrestre, ha anunciado una ambiciosa misión con destino a Marte, transportando una carga útil de la NASA. Denominada Aeolus y prevista para 2028, esta misión lanzará un orbitador marciano equipado con cuatro instrumentos diseñados y construidos por la NASA.

Relativity Space será responsable del cohete, la nave espacial y las operaciones durante el viaje, mientras que la agencia estadounidense se encargará íntegramente de los instrumentos científicos. Estos comprenden un sounder Doppler para medir viento y temperatura, un sensor térmico para la atmósfera marciana, un paquete de sensores radiométricos para la superficie y una cámara de campo amplio para contexto. La NASA supervisará el funcionamiento de los instrumentos durante al menos un año marciano, mientras Relativity hará el mantenimiento de la nave.

El Centro de Investigación Ames de NASA liderará el diseño, fabricación e integración de la carga útil. Los datos recogidos ayudarán a mejorar los modelos climáticos, sobre polvo, viento y temperatura, además de entender mejor el comportamiento estacional de la atmósfera del planeta rojo. Según NASA, esta información es clave para reducir riesgos en futuras misiones tripuladas y no tripuladas, mejorando la planificación y seguridad en las etapas de entrada, descenso y aterrizaje.

Actualmente, las sondas Mars Odyssey y Mars Reconnaissance Orbiter siguen orbitando Marte tras décadas en servicio. Sin embargo, la misión MAVEN dejó de funcionar a finales de 2025 y la esperada misión para traer muestras recogidas por el rover Perseverance se ha retrasado indefinidamente.

El director de la NASA, Jared Isaacman, elogió la colaboración público-privada como un «multiplicador de fuerzas para la ciencia», destacando la combinación de instrumentos punteros y la innovación comercial. Pero el proyecto tiene riesgos importantes, dado que Relativity Space aún no ha logrado una misión orbital completa. Su primer cohete, el parcialmente impreso en 3D Terran 1, alcanzó espacio pero falló en la segunda fase. Actualmente trabaja en el Terran R, un lanzador reutilizable de media a gran capacidad, cuya primera prueba de vuelo podría realizarse este mismo año.

En los últimos años, la NASA ha incrementado la participación de empresas comerciales en sus proyectos, confiando en firmas como SpaceX o Blue Origin para la exploración lunar, y en Katalyst Space para la arriesgada misión de rescate del telescopio Swift. Sin embargo, esta estrategia también ha generado críticas y preocupaciones dentro de la comunidad de veteranos de la agencia, que temen que se pierda el rigor que caracterizaba los programas de la NASA en décadas anteriores.

Si bien la financiación de la agencia ha disminuido, lo que obliga a asumir mayores riesgos para hacer más con menos, el uso de tecnología y proveedores aún no probados en misiones interplanetarias presenta grandes desafíos. Dependiendo de los resultados, Aeolus puede suponer un éxito revolucionario o un revés complicado para las aspiraciones marcianas de la NASA.

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