Nueva York estudia prohibición de un año para la construcción de grandes centros de datos

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Los legisladores de Nueva York han dado luz verde a una propuesta que introduce estrictos requisitos laborales, energéticos y medioambientales para los grandes centros de datos. Entre las medidas, destaca una moratoria de un año en la concesión de permisos para nuevos centros que demanden 20 megavatios (MW) o más de energía eléctrica. La ley ahora se encuentra en manos de la gobernadora Kathy Hochul, quien analizará el texto antes de decidir si lo promulga.

El proyecto, impulsado por la diputada Anna Kelles, busca disponer del tiempo necesario para evaluar a fondo el impacto ambiental, energético, en el suministro del agua y en las tarifas para los consumidores, antes de autorizar nuevos desarrollos de esta magnitud. “Enfrentamos una oleada sin precedentes de propuestas para crear grandes centros de datos en Nueva York”, afirmó Kelles en un comunicado.

Además, el texto establece que los centros con una demanda pico mínima de 5 MW deberán avanzar progresivamente hacia el uso de energía renovable: un tercio de su electricidad entre 2030 y 2034, dos tercios entre 2035 y 2039, y un 90% a partir de 2040. También contempla que estos establecimientos cumplan con salarios prevalentes para los trabajadores, salvo que cuenten con convenios colectivos, y que contribuyan a iniciativas renovables y a mitigar la presión sobre infraestructuras locales de tratamiento de aguas residuales.

Las autoridades pretenden proteger a los consumidores de posibles subidas en las facturas eléctricas mediante una clasificación especial para los grandes consumidores de electricidad, asignando todos los costes de infraestructura, operación y administración a los propios centros de datos y no al resto de usuarios.

El sector empresarial ha expresado su rechazo a la medida, argumentando que ha sido aprobada de forma apresurada y sin el debate adecuado. Julie Samuels, presidenta de Tech:NYC, advirtió que una moratoria generalizaría el freno a inversiones clave para el futuro de la infraestructura tecnológica. Por su parte, el diputado republicano Phil Palmesano señaló que los centros de datos están siendo tratados con excesiva severidad en contraste con otras industrias tecnológicas, como la fabricación de chips, que reciben incentivos fiscales y que se espera generen decenas de miles de empleos.

El proyecto fue aprobado también por el Senado el pasado viernes y distingue ciertos usos industriales para la computación que quedan exentos de las restricciones más estrictas.

Este plan legislativo se produce en un momento en que la propia industria tecnológica reclama prudencia: Anthropic, empresa líder en inteligencia artificial, ha propuesto una pausa en el desarrollo acelerado de grandes modelos de lenguaje ante el riesgo de consecuencias imprevisibles.

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