Durante el año 2025, la remuneración de los consejeros delegados (CEOs) de las principales corporaciones mundiales registró un incremento real del 11%, mientras que el aumento salarial para el trabajador medio a nivel global fue de apenas un 0,5%. Esta diferencia, de aproximadamente 20 a 1, es una de las más llamativas en la historia económica reciente y refleja un cambio estructural en la distribución de ingresos dentro del mundo empresarial.
Este fenómeno pone de manifiesto la aceleración en la concentración de la riqueza en la cúpula directiva, contrastando con la estancada evolución de los salarios para la mayor parte de la plantilla. Los expertos advierten que estas dinámicas pueden agravar las desigualdades y tensionar las relaciones laborales a nivel global.

