Este junio se cumplen 50 años desde el lanzamiento de Salyut 5, la última estación espacial tripulada dentro del programa militar soviético Almaz. Perteneciente a una serie de estaciones conocidas también como Salyut 2, 3 y 5, esta plataforma orbital albergó dos tripulaciones con éxito, mientras que un tercer intento de misión fracasó estrellándose en un lago helado. El proyecto fue cancelado después del Salyut 5, dejando incompletas otras estaciones en desarrollo.
Lanzada el 22 de junio de 1976 desde Baikonur en un cohete Proton-K, la estación fue diseñada para tareas de reconocimiento, equipada con paneles solares, tecnología de vigilancia y hasta un cañón instalado en su base, probado en Salyut 3 sin tripulación a bordo.
La primera misión tripulada, Soyuz 21, con los cosmonautas Boris Volynov y Vitaly Zholobov, comenzó el 6 de julio con experimentos y tareas de reconocimiento. Sin embargo, en agosto los cosmonautas sufrieron problemas físicos que, según informes de la época, parecían relacionados con una forma de «privación sensorial». La tripulación regresó prematuramente a la Tierra tras 49 días debido a un olor acre que se había generado dentro de la estación, posiblemente por productos químicos usados en el procesamiento fotográfico o fugas de combustible que afectaron al ambiente interior.
La segunda misión, Soyuz 23, lanzada el 14 de octubre, nunca pudo acoplarse a Salyut 5 debido a una avería en el equipo, y acabó con sus dos cosmonautas, Vyacheslav Zudov y Valery Rozhdestvensky, cayendo en el gélido lago Tengiz. Permanecieron atrapados dentro de la cápsula hasta ser rescatados al día siguiente, un aterrizaje de alto riesgo que por poco termina en tragedia.
Un último intento, Soyuz 24 con los cosmonautas Viktor Gorbatko y Yuri Glazkov, despegó el 7 de febrero de 1977 con éxito y logró una misión más corta de poco más de 16 días. Esta tripulación implementó un sistema para renovar el aire dentro de la estación, expulsando la atmósfera viciada mientras introducían aire fresco desde sus tanques, una maniobra que describieron como sentir una «ligera brisa» en el interior.
Con niveles bajos de combustible y sin capacidad para reabastecerse, Salyut 5 fue reentrada controladamente en la atmósfera el 8 de agosto de 1977, marcando el fin de las estaciones Almaz tripuladas. A pesar de su vida corta y su historia accidentada, este programa proporcionó valiosos aprendizajes para futuras misiones espaciales soviéticas con enfoque civil.
Curiosamente, una estación Almaz incompleta fue adquirida años después por Excalibur Almaz, una empresa con sede en Isla de Man, aunque el proyecto no prosperó. Hoy, esa estación Almaz-206 puede visitarse en el Museo del Motor de Isla de Man, un testimonio tangible de la ambición y los retos de la era espacial soviética.

