Los centros de datos dedicados a la inteligencia artificial demandan enormes cantidades de energía, no solo por el consumo de los cálculos complejos, sino también por la refrigeración necesaria para mantener estables los chips semiconductores, que generan un calor intenso durante su funcionamiento. A medida que los chips de IA incrementan su rendimiento, la cantidad de calor producido crece exponencialmente, lo que pone en jaque a las técnicas tradicionales como la refrigeración por aire y los disipadores externos de cobre, que están alcanzando sus límites prácticos.
Ante este desafío, un equipo de investigación de KAIST ha desarrollado una innovadora tecnología de refrigeración líquida que actúa directamente desde el interior de los chips semiconductores. Este sistema de enfriamiento interno ha demostrado ser hasta diez veces más eficiente que las soluciones anteriores, ofreciendo una vía prometedora para gestionar el calor en futuros dispositivos de alto rendimiento sin sacrificar energía ni estabilidad.

