Disney y Pixar han logrado un auténtico éxito con Toy Story 5, que en sus primeros tres días en cartel ha superado los 312 millones de dólares (236 millones de libras) a nivel global. Esta cifra representa la mejor apertura en la historia de la saga animada y supone un impulso necesario para un estudio que había atravesado un período difícil.
Estrenada el 19 de junio, esta quinta parte vuelve a reunir a los icónicos personajes Woody, Jessie y Buzz Lightyear, esta vez enfrentándose a un rival poco convencional: una tableta digital. La propuesta ha calado especialmente entre las familias, que han premiado el filme con una notable calificación “A” en CinemaScore, reflejándose luego en la taquilla.
Según datos publicados por Variety, la recaudación se ha repartido aproximadamente entre 160 millones de dólares en Norteamérica y 152 millones en el resto del mundo. Esto sitúa a Toy Story 5 como el segundo mejor estreno global del año hasta la fecha, solo superado por la película de Super Mario Galaxy, líder en 2026 con ingresos que superan los mil millones de dólares.
Con un presupuesto de producción estimado en 250 millones de dólares, la película necesita duplicar esta cifra para cubrir costes de marketing y distribución antes de empezar a generar beneficios. Sin embargo, los resultados del primer fin de semana anticipan que esta meta está al alcance.
Pixar ha demostrado históricamente su capacidad para rentabilizar sus películas, muchas veces triplicando sus inversiones, especialmente con secuelas: títulos como Los Increíbles 2 y Del Revés 2 superaron la barrera de los 1.000 millones de dólares, al igual que las entregas tercera y cuarta de Toy Story.
El éxito de Toy Story 5 es especialmente relevante tras los recientes tropiezos de Pixar con filmes como Elio y Lightyear, que no alcanzaron las expectativas, o la miniserie The Mandalorian, que aún no ha duplicado su coste de 165 millones de dólares. Esta apertura récord estabiliza el negocio y acompaña la recuperación general de Disney en Reino Unido, donde sus divisiones teatral y de streaming también avanzan con mayor solidez.
El contexto actual de la industria audiovisual sigue siendo complejo: desde la pandemia de Covid-19, la recaudación en taquilla no ha logrado regresar a niveles anteriores, mientras que la competencia con las plataformas de streaming se intensifica. Grandes producciones con elevados presupuestos han sufrido para atraer público, y la inflación ha llevado a muchos a reducir sus suscripciones a servicios digitales.
En este escenario, un lanzamiento tan exitoso como Toy Story 5 es el estímulo que distribuidores y exhibidores esperaban. Además, la industria confía en que el calendario estival, que incluye producciones como la esperada película de Fórmula 1 de Apple, mantenga el impulso.
La saga Toy Story es una de las joyas más rentables de Pixar, habiendo generado más de 3.000 millones de dólares en taquilla desde la primera película, estrenada en 1995 y pionera en el uso de imágenes generadas por ordenador, que puso a Pixar en la élite de la animación mundial.
Con esta apertura que, según Deadline, apuntaba a convertirse en la mejor de la franquicia y del año antes de su lanzamiento, queda claro que el interés por la saga sigue muy vivo. Después de un período complicado, Disney y Pixar confían en que este éxito marque el retorno definitivo de su magia.

